Mientras caminaba por el pasillo que conduce a la puerta de casa de mis padres, inevitablemente pensaba en las veces que de pequeña, cuando vivía con mis padres, lo había recorrido una y otra vez con un vestido de mi madre y sus zapatos. El edificio es de una arquitectura tipo colmena, muy típica de los barrios periféricos de Barcelona. Donde vivían familias de rentas humildes que a día de hoy han progresado sustancialmente en la mayoría de los casos. Ese progreso también se ha experimentado socialmente, forjando una cierta ausencia de hostilidad para una mujer transexual. Pero en la década de los años 80, cuando yo vivía allí de pequeña, el escenario era muy diferente, con el cadáver del actor principal, del peor drama padecido por esta país durante casi 40 años todavía humeante, con el añadido de una sociedad que sufría las inercias de una rémora de tiempos de oscuridad y atraso. Así era aquella época, ha pasado medio siglo pero no obstante, en la mente de algunas personas, subyacen ciertos signos que demuestran que la evolución sociológica no llega a todos por igual.
Ahora estaba a punto de entrar en casa de mis padres como la mujer que siempre he sido, por fin se acabaron los disfraces. Ha sido una larga travesía, que en su germen vio como aquella niña loca, caminaba furtivamente a altas horas de la madrugada, arriba y abajo de aquel callejón. Nunca me descubrió nadie y eso que el edificio es de aquellos en los que vive muchísima gente, cada planta tiene 10 viviendas, así que las probabilidades de que algún vecino, alguna vez, abriera su puerta de repente, era más bien alta. Pero no fue así, y preferiría que alguien me hubiera descubierto y, quien sabe, si me habrían "sacado del armario" de una vez por todas.
Pero sobre todo sentía que se cerraba un circulo, que aquel estrecho corredor lo estaba recorriendo a la inversa de como lo hacía cuando apenas era una niña que sentía que todo el mundo la veía rara; que percibía en los gestos de la gente que nadie la entendería. Esa senda desde la calle hacia el interior de casa de mis padres representaba cerrar un circulo que llevaba abierto décadas. Desde esa calle que quedaba tan cerca pero tan lejos; de aquella puerta del ascensor que mil veces fui incapaz de abrir. Hoy la pude abrir con facilidad y cuando la abrí por completo, pude verme, allí en el rellano, llevaba un camisón de raso y unos zapatos que no combinaban en absoluto, pero era lo único de que disponía para encontrar la calma en mi cerebro. Miré a los ojos a esa niña que estaba muerta de miedo y henchida de excitación, de pronto desapareció ante mis ojos. Ahora es una historia mas, una anécdota, un leve recuerdo difuminado por el tiempo.
Llamé al timbre y mi hermano abrió la puerta, mis tacones pisaron aquel suelo tantas veces caminado arriba y abajo, mi madre me dijo que me sentara en el sofá y la vida comenzó de nuevo.
Doy la espalda al viento
Para recuperar el aliento,
Antes de empezar de nuevo.
Que circulan por un momento, sin pasar
Para pasar una tarde tomando una copa y un amigo
Dejé que mi piel fuese demasiado delgada
Me gustaría hacer una pausa.
No importa lo que pretendan
Igual que algunos peregrinos -
Que aprendan a trascender -
Aprenden a vivir
Como si cada paso fuese el ultimo.
El tiempo está quieto - no miro hacia atrás
Pero quiero mirar a mi alrededor
Ver más de la gente y los lugares que me rodean
Congelar este momento un poco más
Hacer cada sensación un poco más fuerte
La experiencia se escabulle ...
Vuelvo la cara al sol
Cierro los ojos.
Dejo mis defensas bajas
Todas las heridas que no puedo conseguir curar
Dejé mi pasado fuese demasiado rápido
No hay tiempo para hacer una pausa
Si pudiera ralentizarlo todo
Igual que un capitán, cuyo barco encalla
Puedo esperar hasta que la marea suba alrededor
Hacer cada sentimiento un poco profundo
Congelar el movimiento un poco más
La inocencia se escurre ...
El verano pasa rápido, las noches cada vez más frías
Los niños que crecen - viejos amigos cada vez más fríos
La experiencia se escurre ...
Para recuperar el aliento,
Antes de empezar de nuevo.
Que circulan por un momento, sin pasar
Para pasar una tarde tomando una copa y un amigo
Dejé que mi piel fuese demasiado delgada
Me gustaría hacer una pausa.
No importa lo que pretendan
Igual que algunos peregrinos -
Que aprendan a trascender -
Aprenden a vivir
Como si cada paso fuese el ultimo.
El tiempo está quieto - no miro hacia atrás
Pero quiero mirar a mi alrededor
Ver más de la gente y los lugares que me rodean
Congelar este momento un poco más
Hacer cada sensación un poco más fuerte
La experiencia se escabulle ...
Vuelvo la cara al sol
Cierro los ojos.
Dejo mis defensas bajas
Todas las heridas que no puedo conseguir curar
Dejé mi pasado fuese demasiado rápido
No hay tiempo para hacer una pausa
Si pudiera ralentizarlo todo
Igual que un capitán, cuyo barco encalla
Puedo esperar hasta que la marea suba alrededor
Hacer cada sentimiento un poco profundo
Congelar el movimiento un poco más
La inocencia se escurre ...
El verano pasa rápido, las noches cada vez más frías
Los niños que crecen - viejos amigos cada vez más fríos
La experiencia se escurre ...
Nena... ese blog cada día mejor, más fluído, más tranquilo.... Qué gusto leerte :)
ResponderEliminarPetonassos!
Gracias guapa. Aunque todavia con algunos fallos, supongo que de la emocion, pero si, se nota que voy encontrando la paz.
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